¿Cuando fumar un troncho no hace daño?

Las últimas declaraciones del presidente peruano Pedro Pablo Kuckynski nos hace reflexionar sobre la legalización de las drogas, si dicha acción no es tan grave y podría acabar con el flagelo del narcotráfico, reflexiones que en palabras del propio presidente Kuckynski no son tan graves viniendo de una persona liberal, aquí algunas reflexiones:

El Estado invierte ingentes cantidades de dinero en la lucha antidrogas llevada a cabo a través de entes como el Ministerio de Educación, Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Salud, DEVIDA, Poder Judicial, Ministerio Público, entre otras, las cuales destinan parte de su presupuesto anual para tal fin, por lo que se le debe resarcir económicamente por los daños causados por la comisión del ilícito penal en mención, ya que conforme al Plan Estratégico de la lucha contra las Drogas 2012-2016 – DEVIDA, los gastos gubernamentales directos – periodo 2002 al 2010 por estrategias de intervención al Tráfico Ilícito de Drogas ascienden a $ 406’600,000.00 (cuatrocientos seis Millones con seiscientos mil Dólares Americanos). Entre los costos en los que incurre el estado para combatir la comisión de dicho ilícito tenemos[1]:

  • Costos directos gubernamentales en cuando a la lucha por reducir la oferta y demanda de las drogas (mayoritariamente asociadas a la intervención policial y todo lo vinculado al área judicial).
  • Costos directos públicos y privados relacionados con las atenciones de salud de quienes consumen drogas y las victimas de dicho comportamiento.
  • Costos directos públicos y privados asociados a las pérdidas como consecuencia de la destrucción de activos.
  • Costos indirectos públicos y privados que tienen que ver con el ausentismo y la consecuente pérdida en la productividad laboral (incluyendo las muertes).

PASTA BÁSICA DE COCAÍNA

La PBC o cocaína no tratada,sustancia alucinógena altamente adictiva cuyo consumo acarrea en la persona efectos nocivos muy importantes como son: i) Efectos prodómicos (antes de iniciar el consumo), entre los que tenemos a la ideación obsesiva por el consumo de droga; ii) Efectos del inicio de la intoxicación (fase crítica del consumo), como lo son la aparición progresiva de ideas de persecución y la lentificación motora; y iii) Efectos de la abstinencia aguda, como la irritabilidad y cansancio extremo.

Dicho esto, corresponde establecer la potencial dañosidad de la droga incautada en función a la cantidad de la misma, lo que nos brindará algunos datos que nos permitirán establecer a cuánto debe ascender como mínimo la reparación civil.

Para tal efecto debe tenerse en cuenta que, según precisan el Centro de Desintoxicación de Barcelona[1] y Antonio Pascale, Alba Negrin y Amalia Laborde[2], una dosis promedio de pasta básica de cocaína asciende en promedio a 150 miligramos. Dicho esto es de evaluarse que el  número de dosis comisado  debe ser valorado por el órgano jurisdiccional al determinar el monto indemnizatorio a otorgarse a favor del Estado, tanto más si se tiene en cuenta que, de acuerdo a los datos técnicos proporcionados por la agencia DEVIDA, en colaboración con la UNODC, en la publicación titulada “Pasta Básica de Cocaína – Cuatro décadas de historia, actualidad y desafíos”[3], un consumidor promedio adquiere la Pasta Básica de Cocaína por “ligas” siendo que cada una de ellas está compuesta por un promedio de diez (10) ketes.

MARIHUANA

La marihuana, es conjuntamente con la pasta básica de cocaína (PBC) y el clorhidrato de cocaína, una de las tres drogas más consumidas en nuestro país, asimismo, según diversos estudios, constituye la droga ilegal de entrada para el inicio del consumo de sustancias más adictivas como las antes mencionadas.

Es conocido también que el consumo de esta droga ilegal acarrea diversos efectos negativos en la salud de la persona; efectos que inciden sustancialmente en: i) todas las fases de la reproducción humana; ii) el cerebro, deteriorando el hipocampo, componente del sistema límbico que es crucial para la atención, la memoria y el aprendizaje; iii) los pulmones, ocasionando el funcionamiento anormal del tejido pulmonar, debido a su destrucción o trauma; iv) la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Además, apareja enfermedades, trastornos mentales, y condiciones psiquiátricas severas.

Dicho esto, corresponde establecer la potencial dañosidad de la marihuana incautada en función a su cantidad, lo que nos brindará algunos datos que nos permitirán establecer a cuánto, como mínimo, debe de ascender la reparación civil.

A estos efectos debe tenerse en cuenta que, según precisan Peña Cabrera Freyre[4] y la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico de Argentina[5], la dosis de marihuana que genera mayores efectos alucinógenos en un individuo asciende en promedio a 25 miligramos ingeridos.

Al respecto también se debe tener en cuenta que, de acuerdo a las estadísticas publicadas por CEDRO[6], el precio de cada una de estas dosis habría fluctuado entre los S/. 3, 00 y S/.10, 00 nuevos soles.

CLORHIDRATO DE COCAÍNA

El clorhidrato de cocaína, que fue comisada al acusado, es conjuntamente con la Pasta Básica de Cocaína (PBC) y la Marihuana, una de las tres drogas más consumidas en nuestro país, asimismo, según diversos estudios, constituye la droga ilegal de entrada para el inicio del consumo de sustancias más adictivas como las antes mencionadas.

Es conocido también que el consumo de esta droga ilegal acarrea diversos efectos negativos en la salud de la persona; efectos que inciden sustancialmente en la salud física, es así que, la cocaína es un estimulante del sistema nervioso central, también tiene tendencia a entumecer los terminales nerviosos sensoriales y motores; asimismo tiende a contraer los vasos sanguíneos; como estimulante, aumenta las sensaciones y como anestesia las entumece; por lo tanto, el usuario experimenta una interacción opuesta de estimulación y de sensaciones de entorpecimiento. Lo efectos inmediatos de la cocaína varía según la dosis y pureza: tiende a acelerar el pulso y aumentar la presión de la sangre y el ritmo de la respiración; a los usuarios, bajo los efectos de esta sustancia, se les dilatan las pupilas y suelen padecer de insomnio; a menudo sienten un deseo de evacuar el intestino, a pesar de que a largo plazo, causa estreñimiento; asimismo, sienten sed intensa por causa de sequedad de la mucosa oral, así como hiper sudoración, principalmente de la frente y cuello; tienen pérdida de percepción del tiempo y de la distancia; puede causar cierta irritación de la garganta; los usuarios de cocaína frecuentemente presentan el tabique nasal perforado, lesiones abiertas, un tabique rojo y adolorido o micro hemorragias nasales; cuando se inyecta, la aguja hipodérmica deja marcas en la piel semejante a las huella que deja su administración en los adictos a la heroína; en algunos casos puede originar indisposición, náuseas, vómito y alteraciones hepáticas; una dosis excesiva de cocaína puede convertir el efecto placentero en desagradable, originando agresividad, insomnio, dolor de cabeza y un sentimiento de pesadez de la extremidades; estos son los síntomas del inicio de una intoxicación de cocaína después de una dosis excesiva. La dosis letal de cocaína varía de 5 a 20 gramos de cocaína pura.

Asimismo, de acuerdo al Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas, respecto a los efectos físicos del clorhidrato de cocaína indica que: dicha droga produce delgadez (pérdida de apetito), palidez, destilación nasal, sangrado de las fosas nasales. En el caso de adultos, déficit o interrupción de la actividad sexual; por otro lado, respecto a las características psicosociales, ocasiona: agresividad, hiperactividad, paranoia, mentiras frecuentes, manipulaciones, déficit motivacional, insomnio, celotipia, etcétera; finalmente se caracteriza por producir los siguientes efectos cognitivo-motivacionales: déficit motivacional, intensificación de las ideas y concepciones irracionales, deterioro del juicio, etcétera.

Dicho esto, corresponde establecer la potencial dañosidad del clorhidrato de cocaína en función a su cantidad, lo que nos brindará algunos datos que nos permitirán establecer a cuánto, como mínimo, debe de ascender la reparación civil.

En ese sentido cabe destacar que, el Centro de Información antes referido, precisa que, los efectos del clorhidrato de cocaína varían según la dosis, frecuencia, vía de administración, grado de adulteración y la combinación con otras sustancias. El consumo controlado habitualmente es experimental o recreativo y precisa cantidades moderadas de sustancia (menos de 1/4 de gramo por ejemplo) y todavía se mantiene cierto autocontrol sobre el consumo. En cambio el consumo patológico o compulsivo es caracterizado por el abuso, donde se usa una mayor cantidad de droga, muchas horas o días seguidos y existe incapacidad de abstenerse a pesar de las consecuencias negativas evidentes. Dicho esto, se infiere que, una dosis de consumo de clorhidrato de cocaína contiene 250 miligramos de la misma.

También se debe tener en cuenta que, de acuerdo a las estadísticas publicadas por CEDRO[1], el precio de cada gramo de clorhidrato de cocaína fluctúa entre los S/.10.00 y S/.15.00 nuevos soles.

[1] Ver: http://www.cedro.org.pe/#133

RAZONAMIENTOS JURÍDICOS PARA DETERMINAR EL DAÑO PRODUCIDO AL ESTADO PERUANO POR LA INFLUENCIA DEL TRÁFICO DE DROGAS

Finalmente, también debe tenerse en cuenta que la Corte Suprema en su Acuerdo Plenario Nº 6-2006/CJ-116, del 13OCT.2006, estableció que “el objeto del proceso penal es doble: Penal y Civil, pues más allá de la pena, existe el interés de la víctima de obtener reparación civil por los daños y perjuicios que produzca la comisión del delito.

En ese sentido, al fijar la reparación civil a favor del Estado no debe pasar desapercibido el hecho de que “(…) los delitos de tráfico ilícito de drogas y lavado de activos, constituyen ilícitos de carácter pluriofensivo, en la medida que ponen en estado de alarma y peligro a las bases sociales y amenazan la propia existencia del Estado (…)[7]. Igualmente, se debe tener presente que “(…) el tráfico ilícito de drogas es un flagelo social que entraña un peligro para la vida digna y pacífica de la humanidad, pues no sólo afecta a la salud física, psicológica y moral de las personas, sino que también afecta a la sociedad y al Estado en su conjunto, ya que incrementa los niveles de violencia y delincuencia, implantando una cultura de miedo, inseguridad y zozobra; así como fomentando la corrupción, el debilitamiento de las instituciones y generando desaliento en la inversión privada.(…)[8].

Que a mayor abundamiento, se debe tener en cuenta que determinado sector de la doctrina, representado por Guido Calabresi[9], considera que debe imponerse el pago de una reparación civil atendiendo también a la función preventiva o disuasiva que ésta cumple, en el sentido que el monto resarcitorio que se imponga al procesado sea tal que lo desmotive a reincidir en el delito, esto es que genere un efecto negativo sobre aquél.

En resumen vale decir que, para imponer el pago una Reparación Civil en contra de los ciudadanos que se ven inmersos en el delito de Tráfico Ilícito de Drogas, se debe de tener en consideración que tal injusto penal vulnera múltiples bienes jurídicos, y ocasionan una alteración al ordenamiento jurídico, dañando el orden socioeconómico y afectando la seguridad de un país, por el flagelo internacional que significa para la humanidad el Tráfico Ilícito de Drogas.

[1] http://www.meta-adicciones.com/Cocaina.php

[2] Vide: PASCALE Antonio, ALBA Negrin y LABORDE Amalia. 2010. “Pasta base de cocaína: experiencia del Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico.” ADICCIONES. VOL. 22 NÚM. 3. Recuperado desde: http://www.adicciones.es/files/227-232%20pascale.pdf.

[3] Publicación disponible en el portal web: http://www.unodc.org/documents/peruandecuador/Publicaciones/Publicaciones2013/LIBRO_PBC.pdf

[4] Vide: Peña Cabrera Freyre, “El Tráfico Ilícito de Drogas y delitos conexos, 2° Edición, marzo 2013, Editorial Rodhas, pág. 362)

[5]http://www.cicad.oas.org/reduccion_demanda/eulac/forum_exchanges/tucuman/Documents/Dra__Norma_Vallejo__Cannabis.pdf

[6] Ver: http://www.cedro.org.pe/#133

[7] Sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 11AGO2010. Exp.: 02748-2010-PHC/TC – LIMA – ALEXANDER MOSQUERA IZQUIERDO. Lo resaltado es nuestro.

[8] Idem. 1

[9] CALABRESI Guido. The cost of accidents – A legal and Economyc Analysis. Yale University Press. 1970.

[1] Vide: (Estudio del Impacto Social y Económico del consumo de Drogas en el Perú. Informe Final. Observatorio Peruano de Drogas y DEVIDA 2010. Págs. 23/24.)

 

 

 

Que es necesario para acabar con el libertinaje de expresión formulada por algunos medios de comunicación

Mi consulta va por saber que es necesario plantear en el Congreso de la República para que se haga efectiva sanciones penales y pecuniarias contra los medios de comunicación que difunden día a día noticias que lindan peligrosamente con lo obsceno. El artículo 183 del Código Penal vigente dice a la letra: “Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años:

1. El que muestra, vende o entrega a un menor de dieciocho años, por cualquier medio, objetos, libros, escritos, imágenes, visuales o auditivas, que por su carácter obsceno, pueden afectar gravemente el pudor, excitar prematuramente o pervertir su instinto sexual.”Si bien es cierto la palabra obsceno es un término que puede ser considerado abierto o culturalmente condicionado esto es que lo que para mí es obsceno resulta que para otra persona u otro grupo humano no lo es tampoco podemos negar que vivimos una etapa diferente más aún luego de la marcha del 13 contra la violencia a la mujer, esto es el país respira un ambiente distinto en donde a la mujer se le debe de considerar como un ser humano con igual dignidad que el hombre, con mucha más razón ya desde antes se gestaba esto sancionando comerciales sexistas, cuanto más debemos entonces esperar los ciudadanos para que se puedan sancionar los programas con contenidos inapropiados y que distrofian o degradan la condición humana de dignidad y ofrecen espectaculos obscenos aún aquellos cuya trasmisión se de fuera del denominado horario de protección al menor pero que sin embargo su difusión de su contenido se hace por medio de la prensa, la radio o la tv. Hoy los niños ya no son los mismos de la generación de los 80 o 90 y estan más cercanos a la Internet y a los mass media y por lo mismo creo estan en una situación de desprotección. Por isnolito que esto parezca gracias a este tipo de programas llamese EEG, EVDLV y otros a estos niños y adolescentes se les tiene que explicar que es un “raspa y gana” o que es una orgia, terminos que se develan en estos programas y que sin el menor reparo son retrasmitidos por los medios de prensa dandoles portadas enteras y titulares todas las semanas además de que lo mismo llega por medios auditivos como la radio. No es posible que sigamos amparandonos en la tesis que rezan los defensores de los medios personas ligadas a los medios de comunicación que solo piensan lucrativamente y no en el bienestar del ciudadano dicha tesis sostiene que si no te gusta el contenido cambia de canal o no veas su programa. Con esto demuestra que ocultan lo que sucede en realidad y es que ellos solo realizan una parte del delito prescrito y la otra parte la realizan los medios de comunicación que difunden la noticia, no hace poco un medio difundió por señal abierta a un conocido personaje pisoteando el pabellon nacional y no hubo sanción efectiva porque no se encuentra sanción en el codigo penal y se ampara en la libertad de expresión. Considero que bien podría ser labor del Congreso de la República y principalmente de alguna comisión especializada el recoger el clamor ciudadano no por nosotros quizá porque somos adultos ya formados para bien o para mal, sino pensando en las generaciones venideras y en el bicentenario que ya está proximo, confiando en que se puedan hacer las reformas legislativas necesarias o instar a que se planteen sanciones efectivas más drásticas para acabar con dicha situación.