Pacificando nuestra nacion- a proposito del dia de la Paz propuesto por la IACYM

Bienaventurados los pacificadores porque ellos seran llamados Hijos de Dios

Jesucristo

En los tiempos en los que nos hallamos no existe un solo momento en el que veamos un mundo en paz, por el contrario a diario estalla en los medios de prensa noticias escabrosas de violencia desatada no solo en las calles a causa de la inclemencia politica a la que es sometida la sociedad, sino hablamos de una escalada de violencia que aun ha asaltado nuestros propios hogares.

Pero la pregunta sigue vigente ¿Quien o que provoca esa violencia? la respuesta es muy simple nosotros mismos permitimos esta violencia a razon de que no existe una reconciliacion, y por consecuencia no existe un perdon genuino y transparente en el corazon del ser humano, desde pequeños llevamos insertos el egoismo en el alma, y por consecuencia es en el corazon humano donde comienza el conflicto.

Nuestra sociedad se ha llenado de una ambicion desmedida de poder sea este politico, militar o adquisitivo, y no se esta regulando por moral alguna porque cada uno de nosotros somos causa de nuestra propia violencia interna y descontrolada que masificada genera una cadena de muerte y destruccion. Hemos permitido que la destruccion moral tome por asalto nuestras pantallas permitiendo programas donde se ejemplifica los anti valores y aun asi hablamos de respeto y de derechos humanos, y pensamos que enarbolar la bandera de la libertad nos traera una paz duradera cuando lo unico que ha logrado con esta libertad es degenerarla en un libertinaje sin sopesar los valores y principios con los que fuimos fundados como nacion.

Somos una sociedad hipocrita, donde hablamos a la letra de la Constitucion Politica y las normas de derecho de velar por aquellos mas vulnerables como los niños, pero no hacemos mas que arrebatarles la infancia al seguir permitiendo que se exalte los antivalores en los medios de prensa donde la ley del mas vivo sigue siendo vigente, y tenemos el cinismo de señalar a los corruptos solo a aquellos que con saco, corbata y un titulo bajo el brazo roban a nuestra nacion, cuando somos nosotros quienes le hemos robado la reserva moral a nuestra nacion.

Por lo tanto no podremos hablar de pacificacion sin antes buscar aquella paz interna, que sobrepasa todo entendimiento y compartirla con el otro, sin distincion ni denominacionismos que dividen, no podremos hablar de paz sin antes hablar de perdon y reconciliacion genuina, tanto desde los pulpitos de las iglesias, en los colegios y universidades, y en las calles, y cuanto mas desde los emponderamientos de nuestra nacion tanto de sus fuerzas politicas como las fuerzas militares y policiales.

Habiendo pesado cada palabra escrita y meditada extiendo esta reflexion a cada uno de ustedes mis amigos y hermanos para que en ella encerremos nuestros mas preciados anhelos y oraciones, velando por que en nuestro pais se erradique la violencia procurando siempre la paz cristiana.